INSER S.A. insiste en instalar relleno sanitario en el Cerro Quilipín mientras el país sigue sin soluciones estructurales para la basura

La empresa INSER S.A. volvió a insistir en su intención de instalar un relleno sanitario en el Cerro Quilipín, territorio habitado por cientos de familias de las comunas de Yerbas Buenas y Villa Alegre. Para muchas organizaciones y vecinos del sector, esta insistencia confirma una visión que consideran inaceptable: tratar el cerro como una verdadera zona de sacrificio para ocultar los residuos que generamos diariamente en nuestros hogares.

El pasado 27 de febrero, la empresa ingresó al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de la región del Maule los estudios que le habían sido solicitados en el marco de la evaluación del proyecto. Ese mismo día, el sistema notificó a los municipios de Yerbas Buenas y Villa Alegre, quienes desde el primer momento han comenzado a revisar los antecedentes junto a consultoras especializadas.

El informe ingresado por la empresa supera las 500 páginas, lo que implica un importante desafío para los equipos municipales y los servicios públicos encargados de revisar la información. Desde la comunidad existe la percepción de que esta estrategia busca hacer el proceso lo más complejo y engorroso posible para el sistema público, el cual cuenta con recursos limitados y con equipos técnicos reducidos para analizar este tipo de documentos en plazos acotados.

A esto se suma el actual contexto político. En medio de un cambio de gobierno, aún existe incertidumbre respecto de si los equipos técnicos de las distintas reparticiones regionales están avanzando en los informes solicitados por el SEA, o si algunos procesos quedarán en pausa mientras se nombran nuevas autoridades. Tampoco se sabe con claridad si los futuros seremis mantendrán las revisiones en curso o si adoptarán nuevas definiciones frente al proyecto.

La discusión ocurre además en un momento en que el país debate sobre la llamada “ley de permisología”, que busca agilizar procesos administrativos y ambientales. Sin embargo, desde la comunidad recuerdan que este proyecto lleva más de trece años sin lograr obtener una Resolución de Calificación Ambiental (RCA), lo que demuestra la complejidad ambiental y social que genera.

Para muchas organizaciones territoriales, el problema de fondo sigue sin resolverse: Chile aún no cuenta con políticas estructurales para reducir la basura que generamos. Vecinos y agrupaciones plantean que el país debería avanzar en medidas mucho más profundas, como exigir a fabricantes e importadores envases sustentables —por ejemplo packaging de cartón en lugar de plástico—, regular de manera más estricta a las empresas transportistas y al sector alimentario, y promover una verdadera economía circular.

Sin embargo, en lugar de abordar el problema desde su origen, la solución que se sigue proponiendo es esconder la basura bajo las faldas de un cerro donde viven comunidades completas.

Mientras el proceso continúa su curso administrativo, las organizaciones locales aseguran que la comunidad seguirá atenta a cualquier avance o retroceso del proyecto.

Desde Fundación Gúmera Verde señalan que continuarán informando oportunamente a los vecinos y vecinas del territorio.

“Siempre con la verdad, siempre junto a las familias que habitan esta localidad, y siempre defendiendo un desarrollo que ponga en el centro la dignidad de las personas y el cuidado del entorno”. 🌱

(Cerro Quiliín es el nombre que reconoce la cartografía militar, para nosotros según el sector el cerro toma su nombre, por lo tanto es Cerro Gúmera, pero es el mismo a nivel geográfico. Se extiende explicación para no generar confusión.)

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